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Unstable Unicorns | 25 enero, 2021 |

Unicornios al borde de un ataque de nervios

Te enseñamos a jugar a Unstable Unicorns, donde comandarás un ejército de adorables caballitos un poco tocados de la cabeza.

Gatitos que explotan, unicornios un poco idos de la cabeza… Sabemos que te encantan los juegos en los que un puñado de mascotas adorables intentan destruirse mutuamente usando toda clase de trucos sucios y por eso hoy queremos enseñarte a jugar a Unstable Unicorns.

Unstable Unicorns es un juego de cartas para de dos a ocho jugadores en el que te enfrentarás a tus amigos con un ejército formado por los animalitos más cute del universo en una batalla campal tan cruenta como divertida.

El objetivo de Unstable Unicorns es bien sencillo: Has de reunir un ejército de unicornios con el que conquistar el mundo antes que tus oponentes. El número de unicornios que debes conseguir siempre será indirectamente proporcional al número de jugadores que haya en la mesa para que las partidas se mantengan rápidas, de aproximadamente unos 30-45 minutos.

Al principio de cada partida, recibiremos una carta de bebé unicornio que se convertirá en el primer soldado de nuestro establo. A partir de ahí deberemos ir robando cartas en cada uno de nuestros turnos hasta poner en juego el número de unicornios que nos dará la victoria. 

Y todo ello entre risas y suspiros de emoción, porque cada unicornio que caiga en vuestras manos va a ser incluso más adorable que el anterior. Por tu establo van a pasar bebés unicornios, unicornios cuyo único poder es ser preciosos (que ya es) e incluso unicornios mágicos con poderes especiales que además de sumar un punto más te permitirán usar sus habilidades locas en tu beneficio.

Y cuando decimos “habilidades locas” no lo decimos por decir, porque cada carta de Unstable Unicorns está diseñada con un delicioso humor absurdo y no exageramos si te confesamos que muchas nos han hecho reír muy fuerte. Unstable Unicorns es perfecto para una tarde de partidas rápidas, muchas risas y mucha puñalada por la espalda. ¿O deberíamos decir cornadas por la espalda?