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Ora et Labora | 18 enero, 2023 | Lookout Games

Oración y trabajo duro

Repasamos las mecánicas fundamentales de Ora et Labora

Como ya te contamos por aquí, Ora et Labora, el nuevo título del titán Uwe Rosenberg (Agricola, Le Havre) es un juego sobre economía monástica en la Edad Media, una temática que quizá podría resultar áspera en manos de cualquier otro creador, pero al que Rosenberg sabe sacarle todo el partido.

En Ora et Labora nos convertiremos en priores de nuestro propio monasterio y tendremos que conseguir que prospere a base de oraciones, pero también de remangarnos los hábitos y llevar a cabo mucho trabajo duro. Comenzaremos con un pequeño terrenito, un montículo de adobe, una granja y el edificio principal de nuestro monasterio, pero a medida que vaya avanzando la partida iremos recibiendo ganado, trigo, monedas o más adobe para construir ampliaciones en función de cómo coloquemos a nuestros clérigos en cada turno.

La cantidad de estos recursos va a depender de su posición en la rueda de producción y en cuanto los recolectemos su indicador vuelve a 0, por lo que tendremos que encontrar el equilibrio entre conseguirlos y dejarlos “en barbecho” para que vayan aumentando progresivamente en cada turno.

Pero un juego de Uwe Rosenberg no estaría completo sin un poco de construcción y Ora et Labora no es una excepción: la partida se interrumpe hasta cinco veces para llevar a cabo las fases de Asentamiento, en las que podremos añadir nuevos edificios y asentamientos a nuestros terrenos para aumentar nuestra puntuación, siempre teniendo en cuenta que el lugar donde los coloquemos será clave para sacarles el máximo partido.

La única excepción a esta regla es la de los edificios del monasterio, que lógicamente tendremos que colocar de forma adyacente al resto de edificios de este tipo de modo que nuestro monasterio vaya creciendo poco a poco.

El juego, además, cuenta con dos variantes, Francia e Irlanda, y en función de la que elijamos usaremos unas cartas de edificio determinadas, lo que no solo otorga a cada modo de juego un sabor especial y muy bien tematizado, sino un conjunto de mecánicas ligeramente diferentes.

Como buen juego de autor, Ora et Labora tiene un poco de Agricola, un poco de Le Havre y mucho de la personalidad de Uwe Rosenberg, que una vez más ha conseguido ponernos todo un señor juego encima de la mesa.