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Las reglas del sacrificio

Mezo | 12 mayo, 2021 | Matagot

Mezo es un innovador juego de control de territorios para 2-4 jugadores inspirado en la mitología maya. Los jugadores controlan a un Dios y a una tribu formada por Guerreros, Chamanes y un Héroe y se enfrentan entre sí para conseguir alcanzar una posición dominante, construir pirámides y ofrecer sacrificios con el objetivo de ganar poder ilimitado en nombre de su Dios.

Las partidas de Mezo se juegan a lo largo de tres Eras. En cada Era, los jugadores deben elegir una habilidad para su Tribu, desplegarla por las diferentes regiones del tablero, invocar a su Dios y, por último, resolver los conflictos de cada una de las regiones del tablero de juego.

Pudiendo elegir entre Ah Puch, Cabracán, Ixchel y Kukulkán, cada uno de estos dioses es único y, por tanto,tienen habilidades muy dispares, lo que otorga una cierta asimetría al juego y nos obligará a adoptar una estrategia diferente para cada uno de ellos. Cuanto mejor aprendamos a usar sus respectivos poderes más posibilidades tendremos de alcanzar la victoria al final de la partida mediante la acumulación de los ansiados puntos de victoria.

Además, su colocación en el tablero determinará su área de influencia en cada una de las tres eras a lo largo de las cuales tiene lugar una partida de Mezo. Aquí los dioses, representados por unas enormes miniaturas esculpidas con un exquisito detalle, no van a ocupar regiones del tablero, sino las confluencias entre ellos, por lo que antes de poder usar sus respectivas habilidades tendremos que elegir con mucho cuidado el lugar donde queremos ponerlo.

El nivel poder de nuestros dioses dependerá en gran medida de la Devoción que su tribu tenga hacia ellos. Podremos aumentar su nivel mediante el sacrificio de unidades o realizando algunas de las acciones de las Cartas de Acción de tu Dios. A más Devoción, más devastadores serán los efectos que podremos desencadenar sobre las tribus enemigas, pero además nos permitirá aumentar nuestra cantidad de puntos de victoria al final de la partida.

Otra forma de conseguir puntos de victoria durante cualquiera de las tres eras en las que se divide cada partida es la construcción de Pirámides, formadas por hasta cuatro pisos apilados en orden ascendente. Podremos completar las pirámides empezadas por nuestros adversarios para arrebatarles los puntos al final de la partida, lo que nos obligará a planificar nuestra estrategia de dominio del tablero con sumo cuidado.

Mezo es un juego de control de área en el que no basta con colocar a los miembros de nuestra tribu en una región para dominarla: También tendremos que luchar por ella en cruentos enfrentamientos con nuestros contrincantes y despertando la ira de nuestros dioses, lo que se traducirá en una serie de efectos devastadores que están en perfecta sintonía con la belicosidad y crudeza de la cultura maya.

Las reglas de Mezo mantienen un equilibrio perfecto entre complejidad y dinamismo y en estos pocos párrafos es imposible resumirlas todas, pero esperamos haber servido de introducción a un juego en el que la compasión es el peor de los aliados y en el que sólo el más fuerte (y hábil) sobrevivirá.