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La pirámide de las mentiras

Aztec | 7 julio, 2021 | Matagot

Como ya te hemos contado anteriormente, Aztec es un juego que va a poner a prueba nuestra capacidad para mentir a algunas de las personas que más queremos en este mundo: Nuestros compañeros de juego.

En él, vamos a adentrarnos en una pirámide azteca como si fuéramos unas versiones juveniles (y magníficamente ilustradas por Sabrina Tobal, miembro del equipo artístico de Matagot) de Indiana Jones dispuestos a llevarnos todas las gemas que nos quepan en el bolsillo evitando, eso sí, acabar cargando con alguna terrible maldición azteca sobre nuestras espaldas.

Para ello nuestra capacidad para soltar faroles va a ser esencial: Podemos limitarnos a agarrar las gemas que nos corresponden en cada turno, pero nuestros oponentes van a aprovechar cualquier ocasión que tengan para agenciarse más de la cuenta y todo el mundo sabe que no se gana a un mentiroso diciendo la verdad, así que nos va a tocar hacerlo mejor que ellos y robar todas las que podamos sin que nadie más en la mesa se dé cuenta.

Y es que en la mejor tradición de juegos con el faroleo como componente fundamental como El Sherriff De Nottingham, Los Hombres Lobo de Castronegro o el bellísimo Skull, en Aztec gana el mentiroso al que menos se le alargue la nariz porque si nuestros oponentes sospechan que estamos llevándonos más gemas de la cuenta van a acusarnos de ladrones y, si aciertan, sufriremos todo tipo de penalizaciones en el tanteo final… Pero si se equivocan serán ellos los que sufran las consecuencias.

Por eso, la clave en Aztec es tener siempre una imperturbable cara de poker y mantener un delicado equilibrio entre la verdad y la mentira: Si conseguimos que nuestros adversarios no sólo no sean capaces de distinguir entre los momentos en los que decimos la verdad y los momentos en los que mentimos como bellacos, nos será muy sencillo acumular las mejores combinaciones de gemas para, al final, conseguir más puntos que nadie.

Aztec es uno de esos juegos que vuelve tremendamente divertido algo tan censurable como ocultar la verdad a tus propios amigos y como por aquí somos muy fans de las mecánicas de juego basadas en el faroleo no podemos más que recomendarlo encarecidamente… ¡Pero en cuanto acabe la partida volved a decir la verdad, que os conocemos!